jueves, 24 de mayo de 2012

Decisiones

Cada minuto de la vida esta lleno de decisiones. Desde el momento mismo en que despiertas por la mañana, empieza la tarea diaria de decidir tu siguiente paso: ¿cinco minutos mas o ya es hora de levantarme? ¿iré al trabajo o no? ¿primero el baño o el desayuno? ¿la camisa blanca o la azul? ¿los zapatos de agujeta o los mocasines? Nuestro día se llena de experiencias y sensaciones, aprendizajes y lecciones, pérdidas y ganancias; todas ellas producto de esos breves instantes en que nuestro cerebro optó por una u otra de las opciones que frente a nosotros se van apareciendo. Y cada una de esas apariciones suele ser producto de las anteriores decisiones.

A medida que avanzan los minutos y las horas, nuestras emociones van cambiando, ya sea de una alegría o satisfacción casi eufórica o, incluso y contrario, una pesadumbre al sentir que el día es digno de archivarse en la caja fuerte del olvido. Pues si, esas emociones también son producto de nuestras decisiones (y no las de otros, al menos en la mayoría de los casos).

Cada decisión que tomamos tiene consecuencias innegables, positivas, negativas o neutrales. Estas consecuencias son el alimento de las emociones, las nutren, las llenan de energía y las llevan hasta lo más profundo de nuestras reacciones para de una forma u otra manifestarse explosiva o silenciosamente. 

Así pues, procuro y me esfuerzo por que la primer decisión que tomo en el día, aun antes de levantarme o decidir el color de la camisa es "¿cómo quiero que sea mi día HOY?"

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Nono

Deja de buscar y encontrarás, me dijo una voz interna hace tiempo. Al principio, ni yo mismo entendía qué quería decirme pues soy un convencido de que el destino no está escrito ni todos los caminos construidos, sino que uno mismo lo escribe y, como decía Serrat, se hace camino al andar. No entendía cómo al abandonar la tarea podría de manera providencial simplemente aparecer ante mi o siquiera mostrarse a mi alcance. Me costaba -aún ahora- creer que debía de olvidar el tema, sacarlo de los pendientes y enfocar mi atención en otras asignaturas que también requerían mi atención. Incrédulo y sin ninguna expectativa, decidí hacerle caso a esa voz que cada vez hablaba más cerca del corazón que del oído: al fin y al cabo, pensé, la búsqueda frenética no ha dado resultado alguno, así que estoy en el mismo punto que estaría sin hacer nada. 


Y de pronto, una tarde, apareciste. De la forma más inesperada y sin aviso previo, sin buscarte ni afanarme, estabas ahí, frente a mi. Se cruzaron nuestras miradas tan sólo un instante y supe que eras tú, que no había nadie más. Entendí entonces que la búsqueda no tenía sentido porque en realidad no se busca, se encuentra. Entendí de súbito que buscando ponía al frente un cúmulo de expectativas, formas, aspiraciones y deseos. buscando ponía formas, colores y hasta aromas que, al no estar, sólo generaban frustración y decepción. Entendí también que dejando de buscar, me abrí a un mar de posibilidades, a dejarme sorprender y descubrir juntos. Y entendí por fin, que si nos encontramos, es porque podemos escribir las siguientes lineas de esta página así, juntos. La pluma está en nuestras manos. Sangre de tinta, piel de papel.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Nada

"¿Qué tienes?", preguntó ella. "Nada", contestó él. De inmediato una vorágine de pensamientos disonantes llenos de suposiciones y miedos claroscuros comenzó a girar en un estruendoso silencio que separó sus miradas y reprimió el roce de sus manos. Ella pudo escuchar en ese "Nada" un "Todo". Supo desde ese momento que él ya no la amaba, que de ella se había olvidado hace tiempo pero en su naturaleza masculina no era capaz de decirlo y no sabría siquiera articular una frase sensible y amable, que no le partiera el corazón en una despedida y que era ese temor irresponsable el que lo mantenía al lado de ella. Se dio cuenta en ese "Nada" que todo había terminado, que no habría más y que todos los planes e ilusiones que había construido para los dos, de pronto se derrumbaban de forma catastrófica. Sintió que le recorría el cuerpo entero esa fría sensación que deben sentir quienes caminan por el patíbulo a cumplir su irremediable y mortal sentencia. Sus manos temblaban cuando encendió un cigarrillo y en el humo de la primera bocanada pudo ver que se dibujaban recuerdos de los días de antaño, cuando se sentían felices juntos y él no dejaba de mirarla y ella no paraba de besarlo. Se preguntaba qué había pasado, qué hizo ella para permitir que pasaran de vivir un amor de ensueño a estar ahora en esta situación escuchando su indiferente "Nada". Era verdad que ella había cambiado y ahora le resultaba muy difícil tolerar el desorden que él siempre dejaba a su paso después de bañarse y que cada vez se lo reclamaba con menos paciencia y con más volumen: ¡pero cualquiera que viviera con él se daría cuenta que es desesperante vivir con un huracán por pareja! Aun así, no creía que fuera razón suficiente para terminar con todo, cuando ella siempre le había apoyado incondicionalmente en las buenas y en las malas: cuando perdió el empleo, cuando lo recuperó, cuando la suegra les caía de sorpresa, cuando ella le regaló el reloj que él quería en el aniversario de novios y a él simplemente se le olvidó la fecha, incluso aprendió a fingir que le gustaba el fútbol para poder compartir más tiempo con él... en todas, siempre estuvo a su lado. No pudo contenerse más, su cuerpo y su orgullo la traicionaron, rompió en llanto frente a todos en el restaurante y se levantó de súbito en un ademán que tiró la servilleta y volteó la taza de café. Se quitó la sortija y la dejó en la mesa ante la mirada desconcertada de ese hombre que ella estaba decidida comenzar a olvidar. Quiso decirle adiós pero las palabras no lograron salir por su boca ahora sellada por el llanto. Escucho que él dijo algo y trató de sujetarla del brazo, pero ella había emprendido ya el duro camino, sin retorno, para rehacer su vida.
--- * ---
"¿Qué tienes?", preguntó ella. "Nada", contestó él. Sin embargo, por dentro, lo único que él quería saber en ese momento era el marcador final del partido en el que el equipo de sus amores jugaba contra el equipo que ella apoyaba. De repente, quedó atónito al ver que ella salía corriendo ahogada en un mar de llanto. Trató de detenerla diciéndole con la mayor empatía: "¡tranquila, tal vez fue tu equipo el que ganó!". Cuando la vio salir lo comprendió todo. Sabía que esa noche ella se pondría el pijama de franela y él dormiría en el sofá.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Hoja en blanco

Tener la pluma en la mano no siempre es fácil. Menos aun cuando te enfrentas a una hoja en blanco así, sin formato ni guía, sin pistas ni advertencias. Totalmente en blanco.

Una hoja en blanco puede intimidar al grado de paralizar a quien la enfrenta, desarmarlo, arrinconarlo y sujetarle la mano para reescribir línea por línea páginas escritas tiempo atrás, amarillentas ya de tan viejas y arrugadas ya de tanto releerlas. Páginas cuyos personajes, escenarios, descripciones e imágenes son, letra por letra y palabra por palabra, versiones ya borrosas de sí mismas. Eso sí, las paginas viejas prometen la ilusa seguridad de un pasaje conocido, sin sorpresas ni sobresaltos, sin decepciones nuevas ni miedos renovados, con finales poco atractivos o inspiradores pero seguros y predecibles. Una hoja en blanco usa todo tipo de artilugios y mecanismos de defensa para no ser escrita y puede ser tan amenazadora que, incluso, te lleve a dejar de imaginar y de escribir antes de atreverse a ser escrita sobre sí.

Superar el miedo a la hoja en blanco no es fácil. Tampoco imposible. No para todos. Se requiere no sólo la capacidad de escribir sino la actitud y el deseo verdadero de hacerlo. Sobreponerse a los temores de la escritura nueva te lleva, irremediablemente, a recibir y crear nuevos personajes, ambientaciones temporales, Iluminaciones constantes, escenarios nunca antes imaginados, argumentos innovadores y situaciones inusitadas que en su conjunto todo, van llenando nuevas páginas en cada trazo y fluyen en torno de una nueva historia, ciertamente con final desconocido, incierto y sin la promesa de un final feliz, pero a la vez un final que quien escribe, puede decidir, ampliar, enriquecer y hasta postergar casi de forma infinita.

Dejar el miedo atrás no es fácil cuando de escribir se trata. Menos cuando se trata de vivir. Pero una vez que se da el primer paso, los siguientes llegan cada vez más pronto y más constante.

lunes, 5 de septiembre de 2011

El valor de los hábitos

Somos lo que repetidamente hacemos. La Excelencia, por tanto, no es un acto, es un hábito, dijo Aristóteles. Y para vivirlo, digo yo: Si queremos vivir en un país seguro y protegido, debemos criar a nuestros hijos y sociedad con el ejemplo, para actuar de forma honesta, ética, respetuosa y comprometida y que esto sea nuestro hábito más importante. De lo contrario, no tendremos éxito en el desafío de hoy contra la delincuencia que nos aqueja.

No podemos seguir viviendo una doble moral, demandando como sociedad, por un lado, mayor seguridad en las calles y negocios, mejor educación en las escuelas, buenos servicios de salud, incrementos salariales constantes y demás condiciones de primer mundo, cuando en casa toleramos y hasta fomentamos el consumo de piratería, dar mordida para evitar pagar una multa o ir a la delegación, pasarse la luz roja, callar cuando nos dan cambio de más en la tienda, salir sin pagar en comercios y demás interminable lista de acciones que ponen en entredicho la solidez y congruencia de nuestros valores.

¿Cómo exigirle a nuestros hijos respeto cuando no les damos el ejemplo correcto? ¿Cómo pedimos a las autoridades mayor seguridad si nosotros mismos les ofrecemos dinero para no cumplir con nuestra obligación ciudadana de respetar leyes y reglamentos? ¿Cómo pedimos una economía sana cuando hacemos robo hormiga llevándonos de la oficina papelería o artículos de trabajo que no son nuestros en realidad? ¿Cómo tenemos el valor de quejarnos de nuestras malas condiciones si condenamos a quien tiene el valor de expresarse?

Gandhi nos regaló una lección de vida que no hemos querido aprender: You must be the change you want to see in the world... (Sé el cambio que quieres ver en el mundo): si queremos que cambien las lamentables condiciones en las que se encuentran nuestro país, nuestra gente, nuestras familias, tenemos que empezar por cambiar nosotros, ser eso que queremos ver en México y hacer de ello un hábito. No encontraremos afuera lo que no tenemos, primero, dentro de uno mismo.

domingo, 28 de agosto de 2011

Quiero mi México de regreso

Exijo me regresen a mi México, donde los niños pueden salir a jugar pelota; donde las parejas pueden caminar en las noches por los parques; donde los jóvenes pueden salir por las noches sin temor a una bala perdida; donde las conversaciones son de deportes y cultura y no de violencia y secuestros; donde los extranjeros tienen ansia y no miedo de venir. Señores políticos, autoridades y delincuentes todos: Quiero a mi México de regreso. AHORA!

Y para que regrese, todos debemos hacer nuestra parte. Vivir acorde a los valores de convivencia, respeto, lealtad y honestidad que esperamos ver. No más piratería, no más corrupción, no más tolerar los incumplimientos a leyes y reglamentos. No más callarse: denunciar hasta que la voz sea tan fuerte que nada ni nadie pueda acallarla.

Lo quiero hoy, para mi, para mis hijos y para la memoria de quienes nos precedieron. REGRÉSENME A MI MÉXICO

miércoles, 8 de junio de 2011

Con ganas


Hoy tengo ganas simplemente de fluir. De no detenerme a pensar ni pensar en detenerme. De aprovechar las oportunidades que vengan y no lamentarme de las que se fueron. Ganas de aligerar la carga, dejar atrás los lastres y poner en mi equipaje tan sólo algunos recuerdos que iluminen la memoria y el camino. Ganas de disfrutar cada momento, con sus aromas, colores y sabores. Ganas de vivir el tiempo y espacio sin preocuparme por las dimensiones y restricciones. 
Hoy tengo ganas de ser yo, y no aquél que los demás esperan que sea. Ser aquél y aquello que yo quiero para mi y no lo que quieren de mi.
Hoy tengo ganas de hacer un contrato para mi, sin letras pequeñas ni cláusulas de espera, con una y sólo una condición: "Antes que todo y antes que nada, ser Feliz".

viernes, 27 de mayo de 2011

Leí recientemente que "la vida es eso que pasa frente a ti mientras estás ocupado haciendo planes". En el fondo estoy de acuerdo, planear en exceso y no llevar las ideas a la acción es perder oportunidades invaluables de alcanzar la trascendencia en la vida con pequeñas y grandes tareas.

Pero hay una línea delgada y tenue entre el exceso de planeación y la ausencia de ella. Como dicen los sabios, "Si no sabes a dónde vas, ya llegaste". Si no somos capaces de visualizar lo que deseamos, lo que anhelamos y definimos metas claras, junto con los pasos para conseguirlo, difícilmente sabremos que estamos acercándonos o, peor aún, alejándonos de nuestros sueños.

jueves, 24 de febrero de 2011

Sentidos

Nos perdimos hace tiempo,
entre las nubes de la confusión y el desencanto;
entre los gritos del silencio
y el abrazo de la soledad,
con el desamor sin sentido.

Caminamos por senderos distantes
a ciegas, sin tacto;
sin aromas de recuerdo
ni palabras de aliento.
Con un amargo sabor del adiós
en la boca y en los brazos.

Y de pronto
regresaron los recuerdos,
despertaron las consciencias y los se avivaron los sentidos:
sentí el calor de tus abrazos,
la luz de tu mirada
el aroma de tu piel y
el sabor de tus besos
entre las dulces notas de un
"Te Amo".

El adiós se hizo Hola
la distancia se volvió Abrazo
el olvido se hizo Deseo y
el Amor se transformó en tu Alma
y todo recobró Sentido.

miércoles, 5 de enero de 2011

Llama

Donde estés
como estés, llama.

Abre el pensamiento,
busca, toca mi rostro,
siente la verdad y
penetra en mis sentidos.

No detengas voluntades,
no cierres más caminos
y siente que no hay más,
que no puede haberlo.

Abraza, Penetra ¡Inunda!
pero llama.
         No mires más
         que sólo sómos dos,
         dos en este universo.

No esquives la mirada
para conservar esa llama.

Llama
no permitas ser ajena,
sé continua;
activa del amor esa llama
 - y llama.

Por sobre el mundo
y sus lenguas,
por sobre dinastías
y cimas, llama.

Sobre las distancias
por distantes que sean,
por encontradas
preserva la llama
y llama
y ama...

(Xavier Castillo, 1996)

viernes, 31 de diciembre de 2010

Buenos Deseos

Cada que termina un año o un ciclo cualquiera, es inevitable reparar en lo que esa etapa que se aleja deja en cada uno, e igualmente inevitable prepararse para los nuevos retos y desafíos que el futuro nos depara. Es mi deseo que el ciclo de 2010 cierre con grandes aprendizajes, enseñanzas, lecciones, satisfacciones y, por que no, también algunas decepciones y sufrimientos que lo humanicen; y que 2011 traiga para todos sorpresas y desafíos que nos ayuden a crecer y valorar nuestra vida y el amor que hemos puesto en ella.

martes, 21 de diciembre de 2010

El Jefe Diego

Finalmente Diego Fernández de Ceballos ha sido liberado. Su gran amigo Fauzi Hamdan, entrevistado por Televisa, reconoció que este secuestro fue debido a la labor jurídica y política del Jefe Diego y que fue realizado por lo que llamó "un grupo muy poderoso". La pregunta es ahora: ¿habrá acciones reales en contra de los responsables o Fernández de Ceballos sufrirá, al igual que miles de ciudadanos, las incapacidades e ineptitudes de las autoridades y los grupos en el poder? Veremos dijo el ciego...

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Letras al vuelo...

Hoy comenzaré la lectura de Puedo Explicarlo Todo  de Xavier Velasco, ese escritor mexicano que en pocos libros ha logrado cautivar mi interés por seguirle de cerca. Autor de Diablo Guardián, con el que ganó el premio Alfaguara, libro en el que se puede indetificar ya un estilo muy particular de Xavier, ácido, trágico, oscuro y, paradójicamente, capaz de dar luz sobre aspectos tan turbios como la vida misma. Ese estilo se asoma desde las primeras páginas de Puedo Explicarlo Todo y de repente parece que las más de 900 páginas será imposible dejarlas de leer para tomar un descanso, o al menos un respiro. Ya contaré acá el resultado final. Mientras tanto, a sambullirme en un orgasmo del alma...

jueves, 2 de diciembre de 2010

LA COMUNICACIÓN: DIVERSOS ENFOQUES, UN SOLO PROBLEMA


INTRODUCCIÓN

Desde que el hombre existe, existe la comunicación. Esta es una impronta que por obvia a sido muchas veces desatendida, sin embargo, es tan importante y esencial para la vida del ser humano social como lo es su hábitat. Incluso, podríamos decir que lo peor que le puede pasar al hombre social no es morir, sino quedarse incomunicado (por algo es un castigo en las cárceles).

Al hablar del hombre social, me refiero no al individuo por sí mismo ni como ser con vida orgánica, sino al individuo cuyas características de comportamiento están marcadas por la confluencia de diversos factores externos en su formación: familia, amigos, educación, creencias, medio ambiente, recursos económicos, cultura, etcétera; que combinados con los factores internos (biopsíquicos), dan como resultado a un individuo único e irrepetible y, por tanto, diferenciable. No obstante el hecho de su unicidad, es un sujeto que posee similitudes y convergencias biopsicosociales con otros sujetos igualmente único e irrepetibles y que al momento de compartirlas, a través de un proceso de comunicación, se convierte en hombre social que forma sociedades y que al mismo tiempo es formado por la sociedad a la que pertenece.

En otras palabras, estamos hechos de nosotros mismos, entendiendo por ello que somos y vivimos en lo que considero un principio de integración social y que he llamado una estructura estructurada estructurante. Estructura, porque estamos formados de objetos, circunstancias, experiencias, cuerpo, etcétera, que forman un sólo cúmulo. Estructurada porque este cúmulo se aglutina en nuestra persona física y mental, haciéndonos funcional de tal o cual manera, dentro de patrones, si bien no definidos, sí reconocibles en nuestro núcleo psicosocial. Estructurante, porque al actuar como padres, como hermanos, como amigos, en fin, al actuar como sociedad, damos las pautas para la estructuración de los individuos que nacen o se adhieren a nuestra estructura psicosocial compartida. Así pues, desde nuestro presente, estamos ligados a nuestro pasado y estas ligas guían nuestros movimientos, consciente o inconscientemente, y sólo a riesgo de alienarnos, podríamos romper con estas ataduras de manera tajante y total.

LA COMUNICACIÓN

Curiosamente, este proceso se comenzó a estudiar científicamente mucho después de que surgiera el interés por sus actores, los hombres. Como se mencionó en la introducción, el proceso a través del cual se da el intercambio o establecimiento de interrelaciones entre los sujetos sociales es la comunicación. Por tanto, para comprender al hombre social debemos estudiarlo desde, a partir, con y por medio de un proceso de comunicación.

Ya los estudiosos de la materia han hecho varios avances en esta investigación. Se ha evolucionado de la comunicación lineal –que describía al proceso como una serie de características más bien tecnológicas, en las cuales los elementos podían ser hombres o máquinas, da igual y que en realidad sólo están unidos por un ligero lazo que es el mensaje–, pasando por el dinamismo –cuya contribución principal radica no sólo en establecer que la comunicación se da entre personas, sino en la incorporación del concepto “feed back” o retroalimentación como condición para que se cierre el proceso de comunicación efectiva (aunque en realidad sólo se referían a una respuesta, fuere cual fuere)–; en la actualidad, se estudia el concepto de comunicación productiva , cuya tesis surge del dinamismo, pero condiciona la efectividad del proceso de comunicación no sólo a la generación de una respuesta sino a la capacidad de esta para lograr “la transformación y mejora de cualquier sistema para beneficio de todas las partes que lo integran (emisores y receptores) a partir de la retroalimentación del público o públicos (conjunto de receptores) al propio sistema (emisor o grupo de emisores que actúa/n como representante/s del sistema porque tienen la autoridad formal y el poder necesarios que así lo acreditan), y de la evidencia empírica disponible que el cambio efectuado por y en el sistema beneficia a todos los que lo integran” .

LA COMUNICACIÓN PRODUCTIVA

Esta última concepción, surgida del estudio y aplicación de las teorías comunicacionales en el desarrollo de las organizaciones e instituciones, trata de particularizar los requisitos con los que debe cumplir y en los que se debe desenvolver la comunicación para que exista. En primer lugar, incorpora al pensamiento sistémico en este estudio, al asumir a las organizaciones como sistemas normativos (aquellos que cuentan con un corazón ideológico y con un conjunto de reglas que determinan la operación), sin los cuales la comunicación no existe. En segundo lugar, añade al corazón ideológico dos requisitos: a) contener en su propósito no sólo la “razón de ser” del sistema sino la forma en que se va a lograr impactar de manera benéfica en el entorno y la sociedad a la cual pertenece dicho sistema; b) la obligatoriedad de mantener congruencia (operar acorde al corazón ideológico gracias a una normatividad), coherencia (generando una imagen positiva entre los públicos) y consistencia (equilibrando la voluntad de emisores y receptores para cumplir con el corazón ideológico y creando las condiciones para alcanzar sus objetivos) en el sistema, a través de la difusión y comunicación del contenido del corazón ideológico por parte de las autoridades como emisores y de los públicos como receptores (yo agregaría las palabras “y viceversa”, pues el receptor al contestar de cualquier manera a un mensaje, se convierte en el emisor de otro mensaje).

De esta concepción se desprenden tres principios de la Comunicación Productiva, similares al Principio de Integración Social:

Comunicación Íntegra. Con flujos de información veraces y completos, a menos que la información a comunicar no la posea el sistema o sea estrictamente confidencial.

Comunicación Integral. Que sea capaz de satisfacer las necesidades detectadas de comunicación de los públicos previamente identificados, basada en el principio de comunicación íntegra.

Comunicación Integrada. Es decir, que el sistema cree o establezca las condiciones necesarias (físicas, sociales, culturales) para que el corazón ideológico se cumpla.

CONCLUSIONES

Ahora bien, hay varios puntos que en su concepción no aborda Nosnik, más por obviar que por omitir, sin embargo, son necesarios aclarar para comprender por qué esta teoría de la Comunicación Productiva resulta importante para el estudio global de la Comunicación, no como un estudio de especialidad en la materia.

Uno de estos puntos es que si asumimos como cierto el Principio de Integración Social, nos encontramos ante individuos cuyo comportamiento está interrelacionado con sus semejantes y, por tanto, para alcanzar objetivos y metas, incluso individuales, está supeditado a obtener y generar un cúmulo informativo con los demás. Para ello necesita un proceso compartido para establecer cualquier intercambio de información: este proceso es la comunicación. Así pues, podemos ver que la comunicación lleva una intencionalidad intrínseca y por lo mismo olvidada hasta hace tiempo; esta intencionalidad es la que debe medir a final de cuentas que el proceso de comunicación se haya completado de manera efectiva. No sólo generar una respuesta (feed back) será lo que mida la comunicación sino el que la respuesta haya sido la esperada y no otra. Por principio ético del “Suprasistema Humano” (término que no sé si existe, pero si no, debería acuñarse), esta transformación (entendida como la capacidad de generar cambio en los receptores) deberá tender al bienestar común, que se convertirá a su vez en bienestar social y por tanto en bienestar individual.

Es cierto, podemos completar la comunicación sin que genere bienestar para ninguna o sólo una de las partes, pero en este caso, la capacidad transformadora de la comunicación se verá limitada y/o en retroceso, es decir no será productiva, sino arbitraria, totalitaria o azarosa. En el caso de nuestra especialidad, la comunicación institucional, si no asumimos una actitud crítica ante esta nueva alternativa, seguiremos errando el camino para lograr empleados con alta productividad, integrados, con alto compromiso no sólo con los propósitos financieros o cuantitativos sino con los valores de la institución, que compartan la visión del futuro de la organización, los estándares de calidad. Seguirá siendo más difícil traducir en hechos los principios filosóficos del corazón ideológico, que explícita o implícitamente tienen todas las Empresas. A fin de cuentas seguir estudiando la comunicación facilitará el allanamiento del camino para lograr mejores interrelaciones en los miembros de las organizaciones y de la sociedad misma.

martes, 10 de noviembre de 2009

Muros

Aún recuerdo las imagenes en la televisión donde hace 20 años todos los canales se unían para transmitir en vivo la caida del Muro de Berlín, que más que una masa de concreto, se había convertido en un ejemplo de la intolerancia a las ideas y de lo infranqueable que el hombre puede ser cuando ambiciona el poder sobre los demás.

Ayer, Hillary Clinton, en un discurso corto pero demagógico, hablaba y afirmaba, con una aparente convicción, que hace 20 años el hombre cambió al caer el muro y con él las ideas comunistas. No obstante, creo que a la secretaria de Estado norteamericana, se le olvidó que ella misma votó desde su curul del senado a favor de la construcción del muro en la frotera de Estados Unidos con México. Una valla que divide no sólo los territorios sino que divide familias, esperanzas y proyectos de vida.

Y no, no es que esté a favor de la imigración libre o desmedida. Por el contrario, creo que a nuestro país le hace falta trabajar para que los mexicanos no tengamos que ir a buscar oportunidades, no de éxito sino de pura sobrevivencia, a otras latitudes. Creo que nuesto país debería ser autosuficiente y crear oportunidades de trabajo e ingresos dignos para todos. Pero también creo que los muros y los cierres de fronteras no son sino muestras de la irracionalidad, intolerancia y desapego ya no sólo a un socio comercial, sino a un pueblo entero del que el otro país ha recibido mucho también.

Peor aun es notar que esas fronteras de metal también son fronteras ideológicas y del corazón, que tan sólo alimentan el dsitanciamiento, la animadversión e incluso el odio entre los pueblos.

viernes, 6 de noviembre de 2009

De última

Por cierto, lo que es un postre para la mente cansada es ver a "juanito" inmortalizado en una estatua. Si el hombre ya había perdido el piso, áhora va a creer que sí puede volar de verdad.

Decreto Presidencial

Esta vez nuestro señor Presidente se la baño (dirían mis amigos regios): ahora resulta que los signos de la economía que él ve y su equipo le informa, indican que la recesión llegó a su fin y que ahora prácticamente por decreto presidencial todo será jauja, para arriba, para mejorar pues. Los empresarios le contradicen indicando que tanto las ventas, las utilidades y por consecuencia los empleos siguen cayendo. Los estados indican que el costo social de incrementar los nuevos impuestos será mayor a lo recaudado. Las remesas siguen a la baja, la migración a la alza, los precios, el desempleo, la inseguridad. Me pregunto si estarán contabilizando en las cifras que le pasan a Calderón el descontento social, la desesperación de la gente que ya no tiene dinero para cubir sus necesidades básicas, o si le estarán informando que la econom+ía informal crece en personas que la ejercen, mas no en ingresos, y menos en recaudación.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Cavernícola

"¿Qué te pasa?", preguntó ella. "Nada", conestó él. En la mente de ambos una vorágine de pensamientos disonantes llenos de suposiciones y miedos claroscuros comenzó a girar en un estruendoso e incómodo silencio que separó sus miradas y de paso reprimió un ligero roce de manos, ahogándolo en un cerrar de puños.

Ella sabía -o creía saber- que algo estaba mal, que la expresión del rostro adusto de aquél, su tono de voz que se escuchaba media octava más grave, el pequeño tamborileo de sus dedos y su mirada baja, como extraviada, significaban que algo no estaba bien, que existía un problema y que él no la estaba haciendo parte de él. O peor aún, que el problema podría ser ella y él no se atrevía a decírselo. Pero ¿qué podría ser? ella se preocupaba todos los días por complacerlo, por llenarlo de atenciones a un grado que otras pensarían que exageraba: tenía su ropa limpia, la comida lista, la casa aseada y a los chicos impecables, para que él no moviera casi ningún dedo al llegar. Tanto se ocupaba de él, pensaba, que hasta de ella misma se estaba olvidando, "¡claro!", se decía "soy casi su esclava, pero no es para compartir conmigo lo que le pasa o decirme si algo estoy haciendo mal" pensaba mientras comenzaba a tener una sensación de enojo. No paraba de cuestionarse por qué aquél hombre al que le dedica horas incontables de atención y esmero, no era capaz de sincerarse y platicar con ella, de compartir sus sentimientos, de abrir su caparazón de hombre rudo y permitir que entre la mujer que según él ama, aunque ella a esas alturas ya lo dudaba con más fuerza. Ahora, ya con una furia interna, dudaba de la honestidad de ese hombre, incluso de su capacidad de amar. No concebía que ella estuviera tan ciega y no pudiera ver el monstruo con el que estaba compartiendo su vida y sus mejores años de juventud, ¡no podía ser! ¡qué estúpida! ¡cómo no escuchó las advertencias! ¡cómo no vio las señales desde el principio!

Así que decidida a poner un alto a ese tormento de incertidumbre, volteó hacia él y con un gesto serio, de esos que se ponen cuando uno quiere ser mirado, le dijo: "Sé que tienes algo, estoy segura, nadie te conoce mejor que yo. Dime que pasa porque esto no puede seguir asi." Sabiendo que no podía dejar de responder, decidió ser totalmente honesto con ella y compartir sus preocupaciones, al fin ella seguramente entendería. "por como están las cosas..." se sinceró, "...mucho me temo que el Barcelona no será campeón este año".

27

El número 27 es simplemente interesante, ya sea por lo obscuro o por lo mágico que lo envuelve (y casi siempre, relacionado con la música): Janis Joplin, Robert Johnson, Kurt Kubain, Jimmie Hendrix y muchos más músicos talentosos murieron a los 27 años. Mozart nació un dia 27 y compuso 27 conciertos de piano y orquesta. También se le asocia con la escena punk del East Bay en Estados Unidos y muchas canciones de diversas bandas incluyen el número 27 en su lírica o toman 27 como su nombre de guerra.

En otros ámbitos, el 27 también resalta por diversos motivos: en religión el Nuevo Testamento tiene 27 libros; en arte, 27 son las lineas trazadas y usadas para encontrar el Punto Dorado de equilibro visual; 27 es el número perfecto según algunos sexólogos para una orgía mágica...

Pero hoy, el 27 significa otra cosa para muchos: en el beisbol, ayer los Yankees ganaron su campeonato No. 27 en la historia (por cierto, cada partido de beisbol dura 27 outs oficiales por cada equipo). Gran regalo para mi, que nací un dia 27 también.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Muerte

Es curioso cómo viviendo en una cultura que venera, añora e, incluso, se mofa y reta a la muerte, con celebraciones llenas de música colorida y colores estruendosos, es curioso decía que en esta cultura nos cueste tanto trabajo hablar o pensar siquiera en la propia muerte. Podemos pensar en nuestros muertos e incluso ignorar o hablar fríamente de los muertos de otros como si fueramos un noticiero tétrico, pero se nos eriza la piel y las ideas cuando nuestro fallecimiento (que fea palabra, por cierto) se cruza como idea fantasmal en nuestras mentes frágiles.

En la radio escuché un programa hablando de la "previsión a futuro", como elegantemente los mercadólogos llaman al hecho de adquirir para uno mismo un "PaqueteMueras" (féretro, velorio y demás servicios requeridos ante lo inminene de la muerte), y me llama la atención descubrir que muy pocas personas, y mucho menos los jóvenes, están dispuestos a pagar un servicio a futuro como éste, no tanto por la falta de $$, sino por la renuencia a pensar en nuestra "ausencia permanente", según escuchaba otro término elegante y maquillado para no llamar a la muerte por su nombre (¿cómo se llamará?).